Sé que hay amantes perfectos, puedo probarlo.
Para ello; te llegará una rosa cada día,
descansará en tu oído la nostalgia,
las cartas de amor llenarán tu bolsa,
y un manojo de versos, te propondrá otras cosa.
El viento susurrará que aun te amo,
mientras pienso en ti desde un lugar lejano,
haré de cada recuerdo tuyo mi alimento,
sobremesa, mi estandarte, mi tristeza.
Interrumpiré tus sueños, sin pedir permiso,
y despertaras húmeda, húmeda,
de mi cariño.
Sé que hay amante perfecto, dejadme intentarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario